noviembre 09, 2016 / por Jose Luis Cruz Siles / 1 comentario

¿Qué es el prolapso y como nos puede ayudar el tratamiento de fisioterapia?

Un prolapso genital es un descenso de un órgano pélvico a través de la vagina, que puede llegar a aflorar a la vulva, por debilidad de los componentes de estática pélvica (una buena disposición de los órganos pélvicos, ligamentos, fascias y musculatura pélvica,…).

Pueden ser prolapsos del compartimento anterior ( uretrocele: caída de la uretra, corpocele anterior: caída de la pared anterior de la vagina, cistocele: caída de la vejiga,…), compartimento medio (histerocele: caída del utero,…) o del compartimento posterior (rectocele,…).

Existen varios grados de prolapsos:

  • Grado I: Hay un poco de descenso (pero dentro).
  • Grado II: aflora la vulva (baja al empujar, pero no sobrepasa el orificio vulvar).
  • Grado III: parte de la víscera ha pasado el orificio vulvar. Requiere cirugía.
  • Grado IV: exteriorización total (la víscera está fuera en reposo).
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Sintomatología del prolapso:

    Depende de su tipo, grado y naturaleza (aislada o combinada) puede aparecer:

  • Pesadez vulvar: la sensación aumenta conforma va pasando el día.
  • Dificultades miccionales y/o anorrectales: el prolapso puede oprimir la uretra o el recto. Actúa 
como obstáculo uretral. Si tu empujas para orinar se produce una mayor bajada de la víscera.
  • Incontinencia urinaria y/o anal: tras cirugía muy probable debido a que el esfínter se ha 
desactivado y/o dilatado (cuello vesical abierto)
  • Vagina abierta, bulto visible y/o palpable: según lo que descienda la víscera.
  • Infecciones vaginales y también de orina. Al estar abierta hay más oxígeno y cambia el pH.
  • Molestias en las relaciones sexuales.

Tratamiento de suelo pélvico:

En los grados I y II se realizará una reeducación de suelo pélvico para mejorar los síntomas del prolapso a través de:

  • Ejercicios de aspiración diafragmática: llevando el diafragma para arriba. El diafragma tira del peritoneo y el peritoneo tira de las vísceras. Hago que la presión disminuya, lo que provoca un efecto de succión, que sube las vísceras.
  • Reeducación pelvi-perineal: hacer una buena reeducación de suelo pélvico, así como una buena reeducación de la faja abdominal (ya que el suelo pélvico no trabaja de manera aislada), mejoraremos los componentes de estática pélvica para evitar que el prolapso vaya a más.
  • Correcciones posturales y de hábitos en su rutina diaria: evitar todo aquello que aumente las presiones intrabdominales evitables como los deportes de impacto, cargar peso, consejos para reducir el impacto antes estornudos, toser,…

Cuando hay un grado III o IV, será necesario una intervención quirúrgica, pero la Fisioterapia nos puede ayudar tanto antes como después de la intervención quirúrgica. Un trabajo multidisciplinar nos ayudará a reeducar nuestro suelo pélvico para que esta víscera no se vuelva a prolapsar y que la cirugía tenga el éxito esperado, así como disminuir los posibles riesgo ante la cirugía.